Pareja eligiendo colores para reformar la casa

 

Si estás buscando una nueva vivienda donde hacer vida, o quieres dedicar tiempo a trabajar en una casa a la que le ves potencial, quédate a leer. Reformar una casa antigua es una opción muy interesante y cada vez más demandada para gente que no requiere una mudanza inmediata o no quiere pagar un precio inicial muy alto por un inmueble.

 

Además de poder diseñar tu casa ideal casi desde cero, es posible negociar un precio sustentablemente más bajo. Con esto, es más fácil que la casa esté libre de cargas e hipotecas. Todo esto repercutirá en un coste inicial relativamente más bajo frente a un inmueble de nueva construcción.

Aspectos que tener en cuenta para reformar

1. Presupuesto

Como para todo en la vida, tener un presupuesto más holgado o más corto marca diferencias. Medir y cerrar el presupuesto inicial es complicado, ya que siempre surgen aspectos cuando avanza la obra que no estaban previstos al inicio.

 

Además, con este presupuesto tenemos que conseguir un equipo de profesionales que inspiren confianza y estén alineados con la visión que tenemos de lo que queremos que sea la casa.

 

El aspecto del presupuesto será la principal limitación a la hora de dar rienda suelta a la imaginación, pero es importante verlo como un reto y no desesperarse.

2. Sistema de tuberías

Muy recomendable, antes de embarcarse en este tipo de proyectos, es revisar aspectos como éste. Si las tuberías tienen más de 30 años de antigüedad o están visiblemente en mal estado, es importante consultar con un fontanero.

 

Dependiendo de su opinión profesional, puede condicionar el presupuesto y, por ende, toda la planificación. Para este tipo de modificaciones es necesaria una licencia de obras, que se puede conseguir en el ayuntamiento.

3. Eficiencia energética

Familia sueña con reformar su casa

Es importante tener esto en cuenta, ya que el gasto a largo plazo que puede suponer no atender a los estándares de la eficiencia energética pueden dispararse.

 

Tener muy en cuenta los materiales con los que se ha construido la casa y con cuáles vamos a modificar y revestir, minimizar pérdidas de ventilación y temperatura, consultar a un profesional que nos asesore y guíe en todo el proceso… En definitiva, tener en cuenta este valor para el ahorro a largo plazo.

 

Al margen del ahorro económico, la eficiencia energética también ayuda a reducir la huella de carbono y preservar el medio ambiente, ya que no será necesario usar tanto combustibles fósiles para regular la temperatura.

4. Iluminación

Este punto está relacionado, en cierto modo, con el anterior. La disposición de luces naturales y artificiales hará que éstas últimas estén donde realmente no lleguen las primeras, minimizando su necesidad.

 

Para conseguir un buen balance, por ejemplo podemos incluir nuevos ventanales que, además de dar un aspecto más moderno, pueden influir en la calidad de la luz.

5. Humedades

Dependiendo de la antigüedad de la casa, puede que sea muy probable que existan focos de humedad. Por eso, entre otros aspectos, recomendábamos en otro punto revisar las tuberías, ya que pueden ser fuente de este problema.

 

Si existen humedades y no se solucionan con el cambio de tuberías, pueden deberse a filtraciones externas, por lo que consultar un experto antes de reformar es importante para atajar el problema de raíz.

Ventajas de reformar una vivienda

Si has llegado aquí, suponemos que ya estabas pensando en adquirir una casa antigua para empezar a ponerte manos a la obra. ¿Necesitas un pequeño empujón para acabar de decidirte? Aquí te damos unos cuantos:

Menos impuestos

Al comprar una vivienda y posteriormente reformarla, la escritura no recoge esta modificación. Esto se suma a la rebaja original de comprar una casa antigua y no de obra nueva, por ejemplo.

Venta posterior

Si se vende la vivienda una vez reformada, el precio de venta puede ser notablemente superior al que se transfirió para adquirir la vivienda.

 

Esto se puede traducir en un superávit, dependiendo de muchos factores intrínsecos y extrínsecos a la reforma. Sin embargo, ésta afectará mucho en función del nuevo aspecto que le hayas dado.

Diseñar tu espacio

A colación del último punto, tanto si estás reformando para vender como para vivir, tú decides totalmente qué tipo de espacio y qué estilo quieres en tu «nueva» casa.

 

Y es que, dentro de la estructura y límites de la vivienda, tienes mil opciones. Incluir o reformar habitaciones, ampliar o disminuir espacios, todo para hacer de esas cuatro paredes tu nuevo hogar. Además, darle el estilo que quieras, controlar la iluminación, el color y material de las paredes, etc.

Planificación y buen equipo

Como has podido intuir por la relación entre todos los puntos expuestos, lo más importante es una correcta planificación previa. Conocer los recursos materiales y económicos con los que contamos y prever qué problemas pueden surgir a la hora de realizar la reforma.

 

Para ser exactos en todos estos cálculos y no haya sorpresas, es muy importante rodearse de un buen equipo de profesionales para cada necesidad que surja en la reforma. Con todo esto, tendrás la casa de tus sueños disponible para ti muy pronto.

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